Ica es la tierra del pisco y de algunos de los viñedos más antiguos de Sudamérica. Después de la arena y la adrenalina de Huacachina, la ruta del vino y del pisco es el plan perfecto para bajar las revoluciones: haciendas con historia, catas y atardeceres entre parras.
Qué bodegas visitar en Ica
En el valle conviven dos tipos de bodegas y vale la pena conocer ambos:
- Bodegas industriales, como Tacama, una de las casas vitivinícolas más antiguas del continente. Tienen visitas guiadas, restaurante y salas de cata.
- Bodegas artesanales, donde todavía se pisa la uva en lagares y el pisco se guarda en botijas de barro. Son visitas más cortas, informales y muy divertidas.
Nuestra tarde en la hacienda Tacama
La hacienda es rosada de punta a punta: la capilla, los arcos y el patio con buganvilias son un imán para las fotos. La visita recorre los viñedos y la zona de producción, y termina con una cata. Nosotros nos quedamos hasta el final de la tarde para ver la puesta de sol desde el mirador, con las parras a un lado y los caballos de paso al otro.


Con quién fuimos: la ruta de viñedos la hicimos con Peru Alegre Travel. Ir con un tour tiene una ventaja clara: nadie tiene que manejar después de las catas.
Cómo es una cata de vino y pisco
Normalmente se prueban entre cuatro y seis etiquetas, de las más suaves a las más intensas: primero los vinos blancos y rosados, luego los tintos y, para cerrar, los piscos. Un consejo: almuerza bien antes de empezar y ten agua a la mano.
Consejos para la ruta de viñedos
- La vendimia se celebra en marzo; es la época más festiva para visitar las bodegas.
- Reserva la visita con anticipación los fines de semana y feriados.
- Si vas a hacer catas, no manejes: contrata un tour o un taxi por horas.
- Lleva sombrero y bloqueador; el sol de Ica es fuerte todo el año.
Encuentra más planes en nuestra guía de qué hacer en Ica.